GHOST
La pintura de canto delantero (fore edge painting) tiene sus orígenes en el siglo XV, con los primeros ejemplos documentados en Inglaterra. Esta técnica se desarrolló principalmente durante el Renacimiento, periodo caracterizado por un considerable avance en el arte de la encuadernación y la decoración de libros. Con el paso del tiempo, la pintura del canto delantero se convirtió en un sello distintivo de los libros raros y de lujo, apreciado por su estética y el elemento sorpresa que surge al hojear el libro.
Hoy en día, Doliberg ha innovado esta tradición, manteniendo el efecto final, y ha patentado un proceso semiautomático conocido como «GHOST». Este proceso consiste en aplicar una lámina a los bordes de las páginas, mientras se hacen diseños en el anverso del libro que sólo se hacen visibles cuando se hojean las páginas. Los dibujos pueden aparecer o desaparecer según el ángulo de visión, creando un efecto sorprendente.
Esta técnica es muy apreciada por los coleccionistas y amantes de los libros por su belleza y alto valor artístico.